Tu contabilidad, respondida y revisada.
Preguntale lo que quieras de un cliente: el Agente Ábaco lee comprobantes, granos, hacienda e IVA, te responde con sus fuentes y arma el informe. Y cada noche revisa todo solo: a primera hora tenés el parte.
La respuesta: Preguntale como a alguien del estudio. Consulta cada módulo y te responde con los números y sus gráficos.
Con su fuente: Cada número, con su papel. Tocás una fila y se abre el documento original, con el dato marcado.
El informe: El informe, armado. En Word y en Excel, con sus gráficos y la fuente de cada número.
De noche: Mientras dormís, revisa cada cliente. Cruza los cinco módulos y no publica nada sin respaldo.
El parte: A primera hora, el parte. Lo que encontró, por qué importa y qué hacer primero.
Todo el estudio: Cada cliente. Cada noche. Un parte por cliente con novedades, antes de que llegues.
Confianza: Lee, explica y avisa. Nunca toca. Vos decidís; el agente te da el dato con su fuente.
Sólo lectura.
Consulta y explica. No imputa, no valida, no cierra ni modifica nada.
Con su fuente.
Cada número dice de dónde salió. Lo que no tiene respaldo, no se publica.
Te pregunta antes.
Ante un pedido largo y pesado frena, te muestra qué va a leer y espera tu sí.
Cada cliente en su lugar.
Ve sólo los clientes de tu estudio y lo que tu rol habilita.
Todo conectado. Seguí con el resto de la plataforma.
Volver al inicioUn agente que no duerme, en tu estudio.
En la demo le preguntás sobre casos como los de tus clientes y recorrés el parte de la mañana: de lo que encontró de noche a la fila exacta que hay que resolver.
Elegís el día y el horario en la agenda.

